miércoles, 18 de agosto de 2010

El querer saber


En la pedagogía y en la psicología, todo dentro del contexto educativo, se encuentran una serie de intereses; tanto de las autoridades y profesores como de los estudiantes. La escuela y el colegio, son los primeros entornos del conocimiento social, pedagogos, párvulos, profesores y psicólogos; son los encargados de transmitirlo.

A la hora de hablar del saber, debemos tener en cuenta que, es un ente abstracto que alguien posee pero no en su totalidad. Al entregarlo al estudiante, se genera un intercambio de opiniones en el entorno comunicativo profesor-estudiante, estudiante-profesor; ya que ambos aprenden en el proceso.

Como en la mayoría de los entornos académicos, muchos son etiquetados como “vagos” y “desobedientes”, por no tener la disposición adecuada al espacio y a la actividad educativa. Es el lenguaje, aquel elemento que dará cuenta, mediante el discurso, de un saber o de un síntoma.

Podrá ser el mejor conocimiento, el mejor plantel educativo, los mejores recursos pedagógicos, las mejores herramientas, el mejor de los profesores; pero solo el estudiante decide lo que Lacan llamó:”el querer saber”.

Aportes extras:
Evento: "Si quieres puedes saber"
Lugar: SUM - Facultad de Filosofía Letras y Ciencias de la UCSG
Coordinación: UBA (Representante de la Universidad de Buenos Aires)
UCSG (Universidad Católica de Santiago de Guayaquil)
Facultad de Filosofía Letras y Ciencias
NEL (Nueva Escuela Lacaniana)

La libertad de expresión


A menudo escuchamos hablar de “libertad de expresión”, confundiendo a veces, libertad con libertinaje. Artistas, Periodistas, Comunicadores y Políticos; hablan del tema. Muchos exponen la situación como una negación a ser prisioneros de una mordaza, otros se limitan a ver y no hacer nada.

Hay quienes consideran a la prensa como “el cuarto poder”, sin que nadie les haya otorgado dicho nombramiento; más sin embargo, analizándolo detenidamente, tienen un poder sobre la gente. Se permiten hacerles una sugestión con la información, que muchas veces es mal conocida y desde luego, mal transmitida.

Sabemos que desde que nacemos, somos comunicadores; ya que expresamos emociones y sentimientos hacia los otros.

Muchos comunicadores y políticos hablan de mordaza, por una “prohibición” a decir lo que se cree. Se entiende por libertad de expresión, hablar libremente, más no; decir lo que nos de la gana, cayendo en una perspectiva propia y en un libertinaje claro.
Por ejemplo: Un dueño de un periódico, tiene un amigo desde la adolescencia. Su amigo pasa por problemas familiares y va detenido a la cárcel por el crimen de su esposa. Sale en todos los medios de comunicación, menos en el diario de él; ya que da la orden que no se publique dicha noticia.

Eso tampoco sería libertad de expresión, ya que es el pueblo, la gente, los espectadores; quienes merecen estar bien informados de todo. Al hablar de libertad de expresión podemos concluir diciendo que sería hablar clara y precisamente, de todo lo que se ve, bueno y malo; sin aumentar u omitir algo.

La estructuración del Yo


Si nos queremos referir al comportamiento y personalidad de un ser humano, la psicología es el referente idóneo para dicho análisis. Según las investigaciones realizadas por los eruditos de la psicología; existen estructuras, características y componentes del psiquismo humano.

En el psicoanálisis ortodoxo, planteado por Freud, se resalta la presencia del yo; en la estructura psíquica que él compuso como: ello, yo y superyó; en la segunda tópica. Freud va a hablar del yo, como la parte consciente del individuo, de su ser.
Para Lacan, la estructuración del yo, se da en un proceso al que denominó: el estadío del espejo. Este proceso se da de manera ambivalente, el niño y el otro; este puede ser su madre o su padre.

Empezando este proceso, el niño sabe que tiene un cuerpo real porque está, pero cree que es fragmentado. Seguidamente de este supuesto abstracto, se da un segundo momento en el que interviene el espejo.

Al niño acudir a él, éste le devuelve una imagen completa y el niño cree que esa imagen es él. En un tercer momento interviene el otro, y la importancia de este radica en que es él o ella, quien permite la estructuración del yo, al decirle:”ese del espejo eres tú”.

Ver Video: http://www.youtube.com/watch?v=4e8b4jfAzq0&translated=1

Las deserciones universitarias


A diario observamos la gran demanda e interés de los jóvenes bachilleres, por el estudio universitario. Esto ocasiona una gran conmoción en los representantes y familiares, que se encuentran orgullosos por el deseo de los suyos. La situación va tomando un matiz oscuro cuando escuchamos decir:”esto no era para mí, esto no me gusta”.
En la pedagogía y en la psicología, todo dentro del contexto académico; están inmersos una serie de intereses individuales y colectivos. Pedagogos, psicólogos y profesores, son los encargados de transmitir el saber; que no es absoluto. Al entregarlo al estudiante, se genera una entrega-entrega de saberes.

Lastimosamente, cayendo a una pedagogía tradicional, se mecaniza al estudiante; desde los primeros años de estudio hasta el colegio. Lo hacen con métodos arcaicos y frases sin argumentos, como por ejemplo: “estudia porque es así”, “porque yo te lo digo”, “tu solo estudia porque tienes que estudiar si quieres ser alguien en la vida”. Es decir se le dice al estudiante que no es nadie en la vida; nosotros somos alguien desde la concepción, somos seres humanos.

La pregunta es: ¿Realmente se inculca el “querer saber”?. Se está generando el pensamiento crítico en los estudiantes, de una manera muy pobre y poco masiva. Son contados con los dedos de la mano, los colegios que lo hacen.

Los jóvenes se muestran inseguros, indecisos y temerosos a la hora de escoger la especialización del bachillerato y más adelante, en el mundo universitario; dicen:”esto no era para mí”.

Desde luego que existen otros factores como: los embarazos no deseados, la falta de dinero, muchos de los jóvenes se dedican a trabajar, entre otros. Sin duda alguna, la deserción universitaria es una problemática que sorprende a todos.